¿Por qué el sexo anal puede doler?

La zona anal tiene dos esfínteres, uno que controlas y otro que responde de forma automática. Cuando hay nervios o prisa, ambos se tensan y la penetración se vuelve incómoda.

A diferencia de la vagina, el ano no produce lubricación natural. Sin un lubricante adecuado, la fricción es la principal causa de molestia.

Antes de empezar: preparación

La preparación empieza antes del momento. Tres cosas marcan la diferencia:

  • Hablen primero. Acuerden límites y una palabra para pausar.
  • Higiene sencilla. Una ducha basta; uñas cortas y limpias.
  • Tiempo para relajarse. Los juegos previos ayudan a que el cuerpo se suelte.

Elige el lubricante adecuado

Un lubricante anal está formulado para durar más y no secarse rápido. Algunos, como High Relax, además ayudan a relajar la zona.

  • DilataFacilita la penetración.
  • DesensibilizaDisminuye la molestia inicial.
  • LubricaDeslizamiento suave y duradero.

Paso a paso

  1. Aplica el lubricante. En la zona y en lo que vaya a entrar. Sé generoso.
  2. Espera unos minutos. Para que actúe. Usa ese tiempo en caricias.
  3. Empieza con un dedo. Y aumenta poco a poco.
  4. Quien recibe marca el ritmo. Respirar hondo ayuda a soltar.
  5. Reaplica cuando lo sientas seco. Nunca sigas con fricción.